En Tu ley es mi ley, Alejandro Mellincovsky se atreve a entrar en uno de los
territorios más sensibles —y menos comprendidos— de la tradición judía: la
relación entre la ley propia y la ley del mundo, recuperando un antiguo principio
talmúdico —dina demaljuta dina, “la ley del reino es ley”— que, lejos de ser un
tecnicismo jurídico, funcionó como un dispositivo histórico para negociar,
resistir, adaptarse y convivir en sociedades cambiantes.
Eso nos permite sumergirnos en uno de los grandes dilemas contemporáneos:
cómo convivir en sociedades atravesadas por el conflicto, las identidades
cerradas y la desconfianza hacia las instituciones.
Desde esa tradición, el autor propone preguntas incómodas y urgentes: ¿puede
haber convivencia sin una ley compartida? Y, al mismo tiempo: ¿puede una ley
seguir siendo legítima si deja de ser justa?
Nacido en el exilio, este principio permitió al pueblo judío habitar sociedades
ajenas sin disolverse en ellas. No fue una sumisión al poder, sino una forma de
lucidez: respetar la ley civil sin renunciar a la conciencia moral cuando esa ley
se pervierte.
A través de fuentes bíblicas, talmúdicas, filosóficas e históricas, Mellincovsky
recorre siglos de historia —desde Babilonia y Al-Ándalus hasta la Shoá, el
Estado de Israel y el mundo posterior al 7 de octubre de 2023— para construir
un ensayo profundo y contemporáneo sobre la ley, la pertenencia y la
responsabilidad colectiva.
Tu ley es mi ley es, ante todo, una reflexión sobre las condiciones necesarias
para seguir viviendo juntos.