The foundational book in Eugene Peterson's monumental five-volume work on spiritual theology, Christ Plays in Ten Thousand Places reminds us that spiritual theology must be about God and not about us. It reunites spirituality and theology in a cultural context where these two vital facets of Christian faith have been torn apart. What better way to continue that conversation than through an intensive study with other readers? This helpful study guide is designed to enable small groups in schools or churches -- or even individuals -- to delve deeper into the timely wisdom of Christ Plays in Ten Thousand Places. Peterson's discussion is here broken up into fourteen "sessions," each of which contains a summary, key terms, quotations to consider, and questions for interaction, ending with suggestions for prayer.
Eugene H. Peterson (1932–2018) fue un pastor, teólogo, escritor y profesor estadounidense reconocido por su enfoque cálido, pastoral y profundamente humano de la vida cristiana. Nacido en Washington y criado en Montana, creció en un entorno marcado por la fe sencilla de su madre pentecostal y el oficio de carnicero de su padre, experiencias que más tarde influyeron en su comprensión práctica y cercana del Evangelio.
Peterson estudió en Seattle Pacific University, el Seminario Teológico de Nueva York y la Universidad Johns Hopkins, donde combinó la formación pastoral con la académica. Durante casi treinta años fue pastor fundador de Christ Our King Presbyterian Church en Maryland, etapa que moldeó gran parte de su pensamiento espiritual y su compromiso con el acompañamiento personal de las comunidades de fe.
Es célebre por The Message, una paráfrasis contemporánea de la Biblia que buscó hacer el texto accesible, directo y comprensible para los lectores modernos. Además, escribió numerosas obras sobre espiritualidad, liderazgo pastoral y vida cristiana, entre ellas Un pastor según el corazón de Dios, Larga obediencia en la misma dirección y Compañeros en el camino.
Peterson fue apreciado por su lenguaje poético, su énfasis en la vida interior y su invitación constante a una fe vivida con autenticidad, lentitud y profundidad.