Cóctel para sonámbulos es un híbrido entre espontaneidad y vivencia, entre vulnerabilidad y convulsión, entre búsqueda y hallazgo, entre sustancia y forma, entre realidad y sueño, entre mito y selectividad, entre juego y delirio, entre experimentación verbal e imaginación deliberada. Es un libro escrito con pasión, más o menos, extravagante. Se trata de un conjunto de poemas de diversa clasificación, primando la sensibilidad de un poeta que nos sorprende de un poema a otro, con ingeniosa voluntad creadora. La fortaleza expresiva de Peña es abierta en su forma y alucinante en su agudeza hermética, por lo cual se ha ganado, con el paso del tiempo, la atención y aprecio de lectores despiertos y exigentes.