Magistral historia de la Iglesia,con la amenidad habitual de Louis de Wohl, imprescindible tanto para el estudioso como para el lector que desee una visión básica de lo que hoy es Europa y todo occidente. «El Papa Pío XII me animó a escribir un libro sobre la historia y la misión de la Iglesia en el mundo», son palabras del autor en la dedicatoria de esta Historia breve de la Iglesia. Con su amenidad habitual, Louis de Wohl nos lleva magistralmente a través de los acontecimientos de la historia de los hombres, durante los últimos veinte siglos, en los que la Iglesia fue siempre pieza clave, tanto en cómo se desenvolvieron como, frecuentemente, en su misma gestación. Vemos, en un relato lineal, el admirable desarrollo y la no menos admirable concreción de los valores que han ido dando forma a lo que llamamos, con toda exactitud, cultura occidental; sin que la intervención -tantas veces torpe- de la mano de los hombres haya conseguido torcer los designios de la Providencia divina. Fundada sobre roca, Historia breve de la Iglesia, es un libro imprescindible, tanto para el estudioso -que encontrará en él las razones profundas de muchos acontecimientos-, como para el lector que desee tener una visión básica de lo que hoy es Europa y todo Occidente.
Louis de Wohl (nacido Lajos Theodor Gaspar Adolf Wohl el 24 de enero de 1903 en Berlín y fallecido el 2 de junio de 1961 en Lucerna, Suiza) fue un prolífico escritor, guionista y astrólogo con una vida tan diversa como las historias que escribió.
De Wohl creció en una familia católica de origen húngaro y austríaco en la Alemania de entreguerras. Comenzó a escribir desde muy joven y sus primeras obras fueron novelas de aventuras, policiales y de entretenimiento, algunas de las cuales fueron adaptadas al cine alemán antes de la Segunda Guerra Mundial.
En 1935, ante el ascenso del nazismo y debido a su origen familiar, emigró a Inglaterra, donde adoptó el nombre de Louis de Wohl. Durante la guerra trabajó para el Servicio de Inteligencia Británico (MI5/SOE) como astrología de guerra psicológica, elaborando horóscopos y propaganda destinada a influir en la percepción pública y a desinformar al enemigo.
Tras la contienda, se asentó en Suiza y se dedicó casi exclusivamente a escribir novelas históricas centradas en santos y personajes clave de la historia de la Iglesia Católica. Sus libros, caracterizados por una narrativa accesible y un marcado enfoque religioso, han sido traducidos a múltiples idiomas y han vendido millones de copias en todo el mundo.
Entre sus títulos más conocidos están obras sobre San Francisco de Asís, Santo Tomás de Aquino, San Ignacio de Loyola y muchos otros. Su trabajo combinó su profundo interés por la fe católica con una habilidad sobresaliente para recrear épocas históricas