El papa León XIV, en esta primera Exhortación apostólica y en continuidad con la encíclica Dilexit nos del papa Francisco, nos invita a comprometernos por el bien común de la sociedad y, en particular, por la defensa y la promoción de los más débiles y desfavorecidos, para que cualquier pobre pueda sentir que las palabras de Jesús: «Yo te he amado» son para él. El cuidado y el amor a los pobres siempre ha formado parte de la gran Tradición de la Iglesia, como un faro de luz que, desde el Evangelio, ha iluminado los corazones y los pasos de los cristianos de todos los tiempos, siendo la garantía evangélica de una Iglesia fi el al corazón de Dios. Esta es la Iglesia que el mundo necesita hoy, una Iglesia por y con los pobres, una Iglesia que no pone límites al amor, que no conoce enemigos a los que combatir, sino solo hombres y mujeres a los que amar.
Pope Leo XIV, nacido como Robert Francis Prevost en Chicago, es el 267.º papa de la Iglesia católica y el primer pontífice estadounidense de la historia. Antes de su elección en 2025, desarrolló una extensa trayectoria pastoral y académica dentro de la Orden de San Agustín, además de desempeñar importantes responsabilidades en América Latina y en la Curia Romana. Su pontificado ha puesto especial énfasis en la dignidad humana, la justicia social, el diálogo internacional y los desafíos éticos derivados de los avances tecnológicos. Como ejemplo de su producción escrita destaca la encíclica Magnifica Humanitas, publicada en 2026, dedicada a la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial.
La obra intelectual de León XIV se caracteriza por integrar la doctrina social de la Iglesia con los problemas contemporáneos, abordando cuestiones como el trabajo, la tecnología, la desigualdad y la responsabilidad colectiva. En Magnifica Humanitas advierte sobre los riesgos de una inteligencia artificial desarrollada sin criterios éticos y defiende que el progreso tecnológico debe estar siempre al servicio del bien común y de la libertad humana.